
La policía española clausuró un centro de piratería de manga de una década, detuvo a tres personas en Almería e incautó 400 mil euros en carteras frías de criptomonedas escondidas dentro de un termómetro de pared.
La Policía Nacional de España ha clausurado una operación de piratería de manga en línea de una década de antigüedad que describen como la plataforma en español más grande de su tipo, deteniendo a tres sospechosos en la ciudad sureña de Almería e incautando criptomonedas almacenadas en carteras frías ocultas. Según el comunicado policial, el sitio había estado funcionando desde 2014, ofreciendo acceso gratuito a un vasto catálogo de cómics protegidos por derechos de autor mientras generaba millones de euros en ingresos publicitarios.
Los investigadores afirman que la plataforma ganó más de 4 millones de euros —aproximadamente entre 4,3 y 4,7 millones de dólares— durante la última década a través de anuncios pop-up agresivos, incluida publicidad pornográfica mostrada a una audiencia que a menudo incluía menores. El sitio se convirtió en “el principal punto de referencia para la piratería de manga en español”, atrayendo millones de visitas mensuales e infligiendo “graves daños” a los titulares de derechos, editores, traductores y a la industria cultural en general, según la policía.
Durante un allanamiento en una residencia en Almería, los agentes descubrieron lo que describieron como una “compleja configuración tecnológica” utilizada para mantener la plataforma de piratería en línea y monetizar su tráfico. En uno de los detalles más inusuales de la operación, la policía encontró dos dispositivos USB ocultos dentro de un termómetro de pared; estas unidades contenían carteras frías de criptomonedas con más de 400.000 euros —alrededor de 467.000 dólares— en activos digitales.
Debido a que las carteras estaban fuera de línea, no pudieron ser accedidas remotamente ni congeladas a través de un exchange, una táctica que, según las autoridades, es cada vez más común entre las redes de ciberdelincuencia y piratería que quieren mantener las ganancias fuera del alcance de las incautaciones convencionales. La policía aún no ha revelado si obtuvieron las claves privadas o confirmaron el acceso a los fondos, que permanecen bajo la custodia de los investigadores mientras el caso avanza a través del sistema judicial español.
La investigación comenzó en junio de 2025 después de que las autoridades identificaran una plataforma que ofrecía acceso no autorizado a manga a gran escala, lo que impulsó una investigación que finalmente rastreó la operación hasta Almería. Además del dominio principal, los agentes también clausuraron un segundo sitio web que el presunto cabecilla estaba preparando para lanzar, con el objetivo de mantener la audiencia y la fuente de ingresos activa si el sitio original fuera desconectado.
Los tres sospechosos han sido entregados a las autoridades judiciales bajo sospecha de delitos continuados contra la propiedad intelectual, con posibles cargos adicionales relacionados con el lavado de dinero y la evasión fiscal, dependiendo de cómo se documenten los activos de criptomonedas y los flujos de ingresos publicitarios. El caso subraya cómo la piratería de medios tradicional ha convergido con la infraestructura financiera basada en cripto, obligando a las unidades de derechos de autor y ciberdelincuencia a tratar las carteras frías y el hardware oculto como evidencia rutinaria junto con servidores y dominios.