
Corea del Sur avanza hacia un registro público más transparente al probar depósitos tokenizados para los gastos gubernamentales diarios en una nueva prueba de entorno de pruebas regulatorio.
Según el Ministerio de Economía y Finanzas (MOEF), el gobierno ha seleccionado un proyecto piloto que utiliza depósitos basados en blockchain para gestionar los gastos operativos, con una implementación completa programada para el cuarto trimestre de 2026.
Esta iniciativa se lanzará inicialmente en la ciudad de Sejong, reemplazando el sistema actual donde los funcionarios utilizan tarjetas de crédito y débito emitidas por el gobierno para asuntos oficiales.
A diferencia de los pagos tradicionales que dependen de informes posteriores al uso para detectar errores, este marco digital permite a las autoridades preestablecer las condiciones de gasto, como ventanas de tiempo específicas y categorías permitidas, para garantizar que los fondos se utilicen exactamente como se pretende.
Estos depósitos tokenizados actúan como versiones digitales de depósitos bancarios estándar mantenidos en un libro mayor distribuido. Debido a que siguen siendo pasivos de los bancos comerciales participantes y operan dentro de los sistemas financieros existentes, ofrecen más estabilidad que las stablecoins privadas.
El MOEF confirmó que nueve grandes bancos —incluidos KB Kookmin, Shinhan, Woori y Hana— están participando en el experimento para emitir y gestionar estos tokens. Esta infraestructura vincula eficazmente el Sistema Digital de Presupuesto y Contabilidad (dBrain) del gobierno con la blockchain, creando una ruta rastreable para cada won gastado.
Al ir más allá de las subvenciones únicas y adentrarse en los costes operativos recurrentes, el ministerio espera una reducción significativa en el uso indebido de fondos públicos y una disminución en los tiempos de liquidación.
El entorno sandbox proporciona una exención legal para esta prueba, ya que las regulaciones actuales suelen exigir que dichos gastos se procesen a través de tarjetas físicas específicas.
Pasar a un sistema programable permite un nivel de supervisión que la banca tradicional no puede igualar, lo que podría reducir las tarifas de transacción para las pequeñas empresas que reciben pagos gubernamentales al eliminar a los intermediarios tradicionales de la red de tarjetas.
“La prueba servirá como base para evaluar nuevos métodos de pago y liquidación, con posibles implicaciones para las operaciones fiscales si el modelo demuestra ser viable”, afirmó el ministerio.
La integración de la tecnología de libro mayor distribuido (DLT) se alinea con una estrategia a largo plazo para digitalizar la tesorería de Corea del Sur. El MOEF reveló previamente el objetivo de convertir el 25% de todas las ejecuciones de fondos del tesoro a moneda digital para 2030.
El éxito en la ciudad de Sejong probablemente conducirá a actualizaciones legislativas destinadas a escalar este modelo a todas las ramas del gobierno nacional.
La iniciativa se basa en un proyecto anterior lanzado en marzo que involucró al Ministerio de Medio Ambiente y al Banco de Corea, el cual utilizó depósitos tokenizados para gestionar 30 mil millones de wones en subvenciones para estaciones de carga de vehículos eléctricos.